En Andes Extremo conviven varias formas de moverse en altura. Si es tu primera vez —o si vienes con un grupo que tiene distintos niveles— esta guía te ayuda a elegir.
Canopy: velocidad y recorrido
Los circuitos de canopy consisten en deslizadores, puentes y plataformas suspendidas entre árboles. Son una experiencia de recorrido: avanzas de un punto a otro, con desafíos progresivos y la posibilidad de elegir el nivel. Es una de las formas más directas de sentir la altura y el bosque al mismo tiempo.
Arborismo: técnica y conciencia del árbol
El arborismo pone el foco en las cuerdas, la técnica y la relación con el árbol. Se trabaja con equipamiento homologado y acompañamiento cercano. Es una actividad más pausada que el canopy, con mucha atención al cuerpo y al entorno.
Muro de escalada: fuerza, equilibrio y repetición
El muro permite probar, fallar y volver a intentarlo. Es ideal para iniciarse, para entrenar o para sumar una actividad distinta dentro de la visita. Contamos con zonas de boulder y línea de autoasegurado.
¿Y el slackline y las telas?
Son actividades más recreativas y de equilibrio. Funcionan muy bien como pausa activa, para grupos grandes o para quienes prefieren un desafío más personal y menos vertiginoso.
¿Cómo elegir?
Piensa en tres cosas: cuánto vértigo tiene el grupo, cuánto tiempo tienen y qué buscan sentir. Si es una visita familiar, el muro y el slackline son una gran entrada. Si buscan adrenalina, el canopy es el camino. Si quieren técnica y naturaleza, el arborismo es la respuesta.
Y si aún no lo sabes, escríbenos. Armamos la combinación según el grupo, la edad y el objetivo de la jornada.